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Claves E.F.

Desde la perspectiva de la propiedad

  • La familia propietaria detenta un porcentaje de capital relevante para ejercer el control sobre las decisiones más importantes de la empresa.
  • En función del avance generacional, el vinculo familiar varía: fundador, fundador-hijos, hijos-primos, primos-primos segundos, etc. La primera generación se corresponde con la etapa del fundador o fundadores, la segunda con la sociedad de hermanos y la tercera con la sociedad de primos.
  • El tránsito más dificultoso suele ser el de la segunda generación (hermanos) a la tercera (primos), dónde normalmente los miembros de la familia dejan de ocupar los puestos de dirección para pasar a los de gobierno y se amplía de manera significativa el número de accionistas. Normalmente, la mayoría de los propietarios no trabajarán en la compañía familiar.
La propiedad en la empresa familiar es un factor muy relevante al que en muchas ocasiones no se le ha prestado toda la atención que requiere por el mero hecho de que los propietarios tienen un vínculo de sangre, el objetivo tiene que ser mantener su unión y compromiso con la empresa.
 
Una de las distinciones más relevantes que hay que considerar desde la óptica de la propiedad es concienciar a todos los propietarios de las diferencias que existen entre lo que significa gobernar y lo que significa dirigir la empresa. Todos los propietarios deberían sentirse vinculados en el Gobierno, es decir, en las decisiones estratégicas de la empresa que se adoptan en los Órganos de Gobierno marcando sus directrices.
 
La dirección significa la implementación de la estrategia establecida en los Órganos de Gobierno. Las personas responsables de la Dirección deben responder, con independencia del vínculo de sangre o no, a la capacitación profesional.
 
En definitiva, sobre todo para los miembros de la familia que no trabajan en la empresa familiar necesitan conocerla, y para ello tienen que estar informados. La evolución de la estructura propietaria de la familia requiere desarrollos en la manera de informar, participar y de hacer con naturalidad que las eventuales separaciones de alguna parte de la propiedad sean transparentes, con reglas conocidas y aceptadas por todos previamente.
 
"Está experimentalmente contrastado que, en comparación con las empresas no familiares, las empresas familiares con éxito tienen una mayor facilidad para vivir la "unidad" entre las personas que forman parte de la organización y entre los propietarios... También está experimentalmente comprobado que en las empresas familiares que no tienen éxito, esta "unidad"se ha transformado en desunión, disensión y, con mucha frecuencia, en lucha...". Miguel Ángel Gallo. "La empresa familiar 7: Consejos de Administración". Pág 175.